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PREOCUPAN NUEVAS ACUSACIONES DE AJUSTICIAMIENTOS Y EXTORSIÓN

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Julio 25 de 1985

 

Carta del presidente de la Subcomisión de Verificación, padre Nel Beltrán a Manuel Marulanda Vélez 

 

Me dirijo a usted en mi condición de presidente de la Subcomisión Regional de Verificación de Santander para poner en conocimiento del alto mando de las FARC algunos acontecimientos cuyo análisis conjunto nos va a permitir afianzar el proceso de la tregua y el proceso de la paz.

 

Hemos tenido la oportunidad de tres diálogos con los  comandantes de las FARC que operan en el Magdalena Medio. Agradecemos la respuesta de los comandantes a nuestra invitación y la manera tan cordial como hemos dialogado e incluso, examinado casos de particular importancia. Como fruto de ese diálogo nosotros estamos convencidos de la honestidad de las palabras y de la decisión de las FARC cuando se han adherido al proceso democrático de participación política.

 

En la última reunión, realizada el 15 de julio pasado, presentamos a los comandantes de las FARC un listado de acusaciones provenientes de distintos frentes: algunas desde el Batallón Nueva Granada, otras desde los propios miembros de la Comisión y otras, finalmente, recibidas de personas que han presentado sus quejas a este organismo. En esa reunión los comandantes reafirmaron nuevamente, que las FARC no están practicando la extorsión, el secuestro, ni el ajusticiamiento. Igualmente nos afirmaron que las FARC están empeñadas honestamente en la participación política respetando a los otros partidos y excluyendo todo tipo de intimidación para que las gentes salgan a las manifestaciones o movilizaciones políticas o para que salgan a votar en las elecciones. Igualmente nos ratificaron un pacto entre los políticos presentes y las FARC en el sentido de respetar los resultados electorales cualquiera que ellos sean. Todas estas afirmaciones nos llenan de fe en el proceso de conversión de las FARC en partido político.

 

2. Sin embargo, seguimos recibiendo informaciones que nos causan notable preocupación Si bien es cierto que en los diez días siguientes al diálogo de la semana pasada con los comandantes no se ha vuelto a presentar en la región de Santander ni un solo muerto, sin embargo aparecen cada día más abrumadoras acusaciones de la práctica de ajusticiamiento y de extorsión. Quiero poner en su conocimiento estos hechos para solicitarle su colaboración a fin de solidificar la confianza en las FARC y en el proceso de paz. Le resumo algunas cosas y le incluyo algunos documentos presentados a esta comisión de cuya veracidad ustedes mismos podrían ayudarnos a dar crédito o a negársela. Si usted tuviera interés en adquirir otros documentos de acusaciones tendría muchísimo gusto en enviarle una fotocopia de los llegados a esta Comisión.

 

Le adjunto un documento del parlamentario Tiberio Villarreal que presenta de manera dramática la situación de Rionegro. Y en cual se destaca que hay acusaciones o quizá prevenciones, en algunos casos, injustificados. Por ejemplo, cuando se atribuye al señor Villarreal pedir al Ejército para militarizar la región o para acompañar sus campañas políticas. El documento del parlamentario Tiberio Villarreal merece particular estudio por parte de las FARC porque implica una región muy extensa y significa un conflicto político y armado a alto nivel.

 

He recibido acusaciones de ajusticiamiento tanto en la región de Rionegro como en Yondó y últimamente en las Montoyas donde se dice que fueron ajusticiados tres personas. Este hecho causa mucha preocupación.

 

También junto con los documentos que le incluyó he recibido otros que no he tenido tiempo de verificar, sobre extorsión, en una proporción que ciertamente nos parece alarmante. He recibido quejas de la región de Yondó, de Puerto Parra, Carare, de San Rafael de Chucurí, de las Montoyas, de Rionegro, etc. Tengo casos, hechos, nombres, fechas, cantidades que trataremos de verificar pero que queremos, desde ya, poner en conocimiento de ustedes.

 

3. Nosotros aceptamos la palabra dada por las FARC de que no están pidiendo cuotas obligatorias ni en dinero, ni en personas para las guerrillas, porque estamos en un proceso de paz que supone una vía contraria. Pero estos hechos gravísimos que anotamos, nos enfrentan a la exigente tarea de interpretarlos. Encontraremos que no hay más que tres alternativas:

 

a) Esos hechos no son practicados por ustedes sino por otros grupos de guerrilleros o de forajidos y falsamente atribuidos a ustedes. Sin embargo, la región de las Montoyas, Puerto Carare, Chucurí, etc., son tradicionalmente territorios exclusivos de las FARC donde no se conoce ningún otro movimiento, y por eso, las gentes de la región los atribuyen a las FARC. Tenemos sumo interés en que no se atribuyan a las FARC hechos que no son de su responsabilidad.

 

b) Esos hechos pueden provenir de elementos de las FARC pero en contradicción con órdenes y políticas de los comandantes nacionales y locales, por un proceso de anarquía y desobediencia o por un proceso de delincuencia. En ese caso juzgaremos que el conocimiento por parte de sus altos mandos, es lo más beneficioso para ayudar a los comandantes regionales a poner en disciplina todos los integrantes de las FARC en el Magdalena Medio. Tenemos sumo interés en evitar todo hecho que provoque la presencia militar, cree desconfianza en las gentes y dificulte el proceso de paz.

 

c) Pudiera ser, como tercera alternativa, que la necesidad de recursos suficientes para mantener un Ejército regular como las FARC y los altos costos de su organización y movilización políticas los obligan a ustedes a mantener ese sistema de financiación. En ese caso nos preguntamos: ¿Dónde quedaría el cumplimiento de los pactos? ¿Qué valor tendrían los diálogos de acercamiento que estamos haciendo? Nosotros comprendemos lo difícil de la situación.

 

No sabemos exactamente cómo interpretar los hechos. Por eso acudimos a usted para que el alto mando analice los acontecimientos y decida lo que le parezca pertinente. Le agradecemos cualquier tipo de comunicación a esta Comisión Verificadora.

 

Hemos adoptado la política de conversar con los comandantes de las zonas afectadas. Esperamos que el próximo martes podamos tener una reunión con el parlamentario Tiberio Villarreal y los mandos del Frente 20 que opera en Rionegro para esclarecer estos hechos y abrirle un camino más positivo a la paz. Tendremos que hacerlo también con los comandantes del Frente 23 y 24.

 

Señor Marulanda: los hechos aquí comentados serán discutidos como ya lo dije, con los comandantes de los frentes y copia de esta carta será enviada al doctor John Agudelo Ríos. Juzgamos que una mayor y mejor información entre nosotros, favorece el proceso de paz. Hemos de buscar conjuntamente, soluciones a los problemas nuevos que se vayan presentando. Le informamos del resultado de los diálogos con los comandantes.

 

 

Fuente: Villarraga Sarmiento, Álvaro, compilador y editor. (2009) Gobierno del Presidente Belisario Betancur 1982-1986. Tregua y cese al fuego bilateral FARC, EPL, M-19, ADO. Tomo 1 - Serie el Proceso de Paz en Colombia. Bogotá, Colombia: Fundación Cultura Democrática, FUCUDE

 

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