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Negociación con el ELN Habana - Caracas 2005

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Diciembre 2005

Rondas de negociación Gobierno - ELN 

Foto: AFP, Diciembre 16 de 2005  


Al tiempo que se adelantaba el proceso de paz con las Autodefensas Unidas de Colombia y se combatía frontalmente a las FARC en el marco de la política de seguridad democrática, el gobierno del presidente Uribe demostraba que podía  apelar a distintas estrategias para conseguir la paz y en ese marco, estableció enlaces para iniciar conversaciones exploratorias con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional.

En el caso del ELN, lo desarrollado entre 1997 y 1998 sufrió un repentino enfriamiento durante la administración Pastrana quien prefirió volcar su atención y esfuerzos de salida negociada a las FARC y su proceso de paz en el Caguan, de modo que durante ese cuatrenio fue poco lo que se avanzó con la guerrilla elena, salvo por las iniciativas en abril del año 2000 para el establecimiento de una Zona de encuentro, acordada entre el gobierno y el COCE, dicha zona abarcaba una extensión de 2000 kilómetros cuadrados y que serviría para instalar la Convención Nacional así como para el adelantamiento de unos posibles diálogos entre la guerrilla del ELN y el gobierno.

Al empezar el gobierno Uribe, el mando del Ejército de Liberación Nacional emitió un comunicado en el que se mostraban en disposición de avanzar en la construcción de un acuerdo de paz con esta administración, señal que derivó en una primera ronda de reuniones de exploración en Cuba entre Agosto y Diciembre de 2002, cuando el COCE en otro comunicado denunció el ánimo beligerante del nuevo gobierno y la imposibilidad de avanzar en los diálogos exploratorios, así mismo expone cinco bloques temáticos para un eventual proceso de paz, relativos a los derechos humanos, la justicia, el modelo económico de esencia social, los recursos naturales y un bloque de aspectos relacionados con el conflicto como la tierra, el narcotráfico y las minorías.

De igual forma se plantearon dos mecanismos de interlocución y desarrollo de las negociaciones, la Convención Nacional y el Gran Acuerdo Nacional por la Paz. Paralelamente, se adelantaron reuniones de acercamiento entre el comisionado de paz Luis Carlos Restrepo y los voceros del ELN Francisco Galán y Felipe Torres recluidos en la cárcel de Itagüí en noviembre 26 de 2002.

Las negociaciones volverían a dinamizarse hasta mayo de 2004 cuando el presidente Uribe en visita oficial a México dirige un pronunciamiento en el sentido de abrir la posibilidad de empezar formalmente un proceso de paz con el ELN, mensaje que cuenta con el respaldo del presidente mexicano Vicente Fox quien ofrece sus buenos oficios para la mediación y acompañamiento en ese nuevo proceso en calidad de facilitador.

De este modo, el gobierno mexicano nombró al ex embajador Andrés Valencia como agente facilitador para el desarrollo de los diálogos  y de las rondas exploratorias por venir, sin embargo meses más tarde el ELN en solidaridad con Cuba frente al voto negativo de México en el marco de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, resolvió no seguir aceptando el papel de los mexicanos en el proceso y a cambio promovió un acompañamiento de un grupo de países amigos integrados por España, Francia, Suiza, Noruega y Cuba para fortalecer la legitimidad internacional frente al proceso.

Al tenor de la reactivación de las iniciativas para adelantar un proceso de paz con el ELN, el gobierno autorizo en junio de 2004 la participación del vocero Francisco Galán, quien estaba recluido en la cárcel de Itagüí, para hacer parte un foro internacional sobre acuerdos humanitarios en Bogotá, y desde donde acogió la iniciativa presidencial de iniciar los diálogos siempre y cuando se construya un acuerdo humanitario que contenga medidas direccionadas hacia el cese al fuego, el desminado y la liberación de guerrilleros presos.

El 14 de junio de 2004, el ELN emite un comunicado en el que propone el desarrollo del proceso de paz en dos fases, una primera con el desarrollo del acuerdo humanitario para preparar una segunda fase que se concentraría en la Convención Nacional. A los dos meses, el  3 de agosto, el gobierno envía una propuesta al COCE en el que recoge las iniciativas de un proceso de paz de dos fases pero condiciona la activación de la fase humanitaria a un cese de hostilidades y la devolución de los secuestrados por parte del ELN, procedimientos que serían complementados con una interrupción de las operaciones militares, no obstante la guerrilla mediante una carta no acoge la propuesta oficial.

En el lapso de un año, el proceso entra en una fase de estancamiento, el gobierno plantea que el ELN debe renunciar a la práctica del secuestro mientras la insurgencia señala que ese es un mecanismo de su financiamiento por lo que se niegan a dicha petición, los meses transcurren entre propuestas y contra propuestas mientras la intermediación mexicana llega a su fin por las razones expuestas líneas arriba y el proceso busca nuevas dinámicas de desarrollo.

Solo hasta septiembre de 2005 el proceso de paz se revitaliza en parte a la iniciativa del ELN de dar marcha a los diálogos sobre la base que el gobierno reconozca la existencia de un conflicto armado y no se reduzca la lucha insurgente como amenaza terrorista, a lo que el gobierno concede dicha posibilidad siempre y cuando la guerrilla declare un cese de hostilidades.

En esa misma instancia, el gobierno le otorga libertad transitoria a Francisco Galán por tres meses para hacer gestiones de paz incluyendo el trabajo a desarrollar en la Casa de Paz y la estructuración de lo que serían las rondas de negociaciones que se realizarían en la Habana Cuba a partir del mes de diciembre de ese año.

La Casa de Paz es una propuesta de Gustavo Ruiz,  Murtz Akerman, Daniel Garcia Peña y Alejo Vargas que consiste en la ubicación de un espacio en Medellín para centralizar las actividades de convocatoria e interacción con todas las expresiones de la sociedad civil y canalizar de esta forma el proceso de paz con el ELN.

Una vez definida la metodología de trabajo sobre la que se desarrollarían los diálogos en Cuba,  se instala la primera ronda de negociaciones el 6 de diciembre de 2006 en la ciudad de Medellín en la Casa de Paz, allí el Alto Comisionado para la Paz y el Francisco Galán pactaron el itinerario del encuentro entre las partes para el desarrollo del diálogo exploratorio. En el acto concurrieron además de los arriba señalados, el nobel Gabriel García Márquez, los embajadores de España, Suiza y Noruega, los miembros de la Comisión Facilitadora de la Sociedad Civil, y los miembros de la Casa de Paz.

La segunda ronda de negociaciones tuvo lugar el 17 y 18 de febrero de 2006 con la participación del Alto Comisionado para la Paz, Antonio García por el ELN y los garantes de España, Noruega y Suiza, en dicha ronda se abordó el tema de la agenda y el esquema de negociación, en esta ronda el gobierno sostuvo la importancia de un eventual cese de hostilidades mientras la guerrilla consideró que todavía no se podía llegar a ese punto sin el establecimiento de una agenda definida. El ánimo sobre el buen pie de las negociaciones motivo al gobierno al reconocimiento de estatus político y la suspensión de las órdenes de captura de los miembros del ELN que hagan parte del proceso de negociación.

En la tercera ronda que se celebró entre el 25 y el 28 de abril se siguió trabajando en los aspectos de la agenda y de la metodología de negociaciones, así mismo las partes insistieron tanto en el acuerdo humanitario por parte del ELN como en el cese de hostilidades por parte del gobierno, así mismo se acordó celebrar una cuarta ronda una vez hayan finalizado las elecciones y el IV congreso del ELN.

El congreso del ELN se dio el 18 de Septiembre donde se definió que el proceso de paz debe apuntar hacia la consolidación de la Convención Nacional como paso previo a una asamblea nacional constituyente que haga las transformaciones tendientes a la aplicación de un modelo socialista de organización social.

Entre el 20 y el 25 de octubre se desarrolló la cuarta ronda la cual venía precedida del congreso del ELN en septiembre y de una propuesta hecha por el gobierno en agosto en el que a cambio de un cese de hostilidades, el ELN podría hacer parte de las elecciones de 2007, dicha propuesta fue valorada por miembros de esa guerrilla en Caracas un mes después pero desistieron de ella. Lo fundamental de la cuarta ronda fue la denominación del Acuerdo Base el cual articula cuatro ejes temáticos a saber: ambiente para la paz nacional, participación de la sociedad civil, comunidad internacional y acción política.

La quinta ronda del 22 al 28 de febrero de 2007 se centró en la petición del gobierno sobre el cese de hostilidades, frente a ello, el ELN indicó que este podría llegar a tener lugar sobre la base de que sea bilateral y se atiendan otros elementos clave de la humanización de la guerra o acuerdo humanitario así como la desactivación de los factores que agudizan la guerra como el fenómeno paramilitar.

Los avances más significativos se alcanzarían en la sexta ronda de negociaciones que tuvo lugar entre abril 17 y mayo 31 de 2007 dado que se llegó a converger en el planteamiento del Acuerdo Base, piedra angular del proceso de paz, cuyos componentes se recogen en 5 puntos: ambiente para la paz (cese al fuego y verificación); participación de la sociedad (Convención Nacional, Casa de Paz); participación de la comunidad internacional;  Instrumentos (financiación y logística); inicio de fase III (cumplimiento de acuerdos)

Esta ronda dada su importancia tuvo que ser profundizada en la séptima ronda de junio 14 al 23, donde se desarrollaron los planteamientos elaborados  para el Acuerdo Base y se comenzaron a contrastar las posiciones que tenían las partes frente a los puntos del acuerdo. No obstante el hecho de dialogar en medio del conflicto y la resistencia de las partes respecto al tema del cese al fuego y la verificación comenzaron a empantanar la dinámica de la negociación, una reunión de julio 18 da cuenta de la situación.

En dicha reunión se acuerda que la octava ronda se celebraría entre el 20 y el 24 de agosto, una semana antes, el gobierno propuso la firma del Acuerdo Base con la condición de la liberación de todos los secuestrados, sin embargo, la ronda termina sin acuerdos dada la inflexibilidad de las partes, el proceso ya daba señales de crisis.

En ese momento del proceso aparecen los oficios del presidente Chávez de Venezuela quien gestionó y facilitó espacios de interlocución, uno primero  en septiembre 4 entre el comisionado de paz y Pablo Beltrán y uno segundo en noviembre 10 entre el presidente venezolano y los comandantes Nicolás Rodríguez a. Gabino, Antonio Garcia y Pablo Beltrán. Pero se trataron de esfuerzos sin efecto pues las posiciones se mantuvieron inflexibles y la posibilidad del dialogo se hizo cada vez más lejana.

Un último esfuerzo del gobierno venezolano tuvo lugar el 14 de noviembre con la participación del alto comisionado para la paz y miembros del ELN en el que se buscaba la firma del Acuerdo Base y la renovación de las dinámicas de paz sin resultados positivos, dadas las distancias frente al tema del secuestro, del cese de hostilidades y de la verificación.

Meses después, el 16 de junio, alias Gabino denuncia la imposibilidad de continuar negociando con el gobierno de Álvaro Uribe por causa de su actitud guerrerista y sus condicionamientos frente al secuestro y a la exigencia de un cese al fuego, de esta forma concluye esta iniciativa de paz con la insurgencia del ELN y el regreso de la confrontación militar total entre las partes en conflicto.

 

   

Oscar Daniel Feliciano Fajardo

 

FUNDACIÓN PAÍS POSIBLE

 

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